jueves, 16 de diciembre de 2010

La Maravillosa Ciencia De La Felicidad


Las emociones son respuestas rápidas e intensas a los retos y oportunidades. Cada una nos permite cambiar a distintos seres que se sintonizan, encienden, descargan pensamientos, percepciones, sentimientos y recuerdos. Tendemos a pensar en las emociones como simples sentimientos. Pero de hecho las emociones son alertas totales que cambian lo que recordamos, el tipo de decisiones que tomamos y cómo percibimos las cosas.

Uno de los puntos clave en la ciencia de la felicidad es que la felicidad e infelicidad no son extremos de un mismo continuo. Cuando te haces menos miserable, te haces menos miserable. Y la felicidad está en el otro extremo de la ecuación. Ha estado perdida para muchos. Y cuando los síntomas de infelicidad en la persona desaparecen, tienden a regresar. Porque no hay un sentido de la otra mitad, como: placer, felicidad, compasión, gratitud, las cuales son emociones positivas. Y por supuesto sabemos esto intuitivamente, que la felicidad no es simplemente la ausencia de miseria. Pero de alguna forma esto no fue resaltado sino hasta ahora desde el punto de vista científico, viendo esto como dos sistemas paralelos. Para que el cuerpo pueda buscar oportunidades y protegerse del peligro, al mismo tiempo. Y son dos sistemas recíprocos y dinámicamente interactivos.

Usamos la palabra "feliz" y es un término que es como un gran paraguas. Y se puede descomponer en: los placeres sensoriales, diversiones, satisfacción, alivio, excitación, asombro, sobrecogimiento, éxtasis -- de lo carnal a lo espiritual -- elevación, gratitud, compasión. Ausente de esta lista, y ausente de toda discusión sobre la felicidad está la felicidad en la felicidad de los otros. Parece que no tenemos una palabra para eso.



Veamos de dónde surge la felicidad en nuestro cerebro. Aquí tenemos al menos dos sistemas. Uno es el Sistema De Recompensas. Este se alimenta del químico Dopamina. Realmente es un sistema de motivación, un sistema de necesidad. Es una parte del cerebro que dice "Necesito esto para sobrevivir". Le da a los objetos algo llamado notabilidad incentiva. Aquí se encuentra entre otras emociones la lujuria, que es simplemente querer tener sexo o sentir deseo por alguien o por algo y que está mediada por las hormonas sexuales: testosterona, estrógeno. Hace que algo se vea tan atractivo que tienes que perseguirlo, pero en realidad no es necesario para ser feliz o en algunos casos te traerá una felicidad temporal porque estas necesidades tienden a cambiar o a desaparecer.

Es algo muy distinto a lo que es el Sistema Del Placer. Que simplemente dice "Me gusta esto. Esto se siente bien. Suena bien. Lo estoy disfrutando. Me siento seguro. Me siento cálido. Me siento bien". El sistema de placer, que son los Opiáceos internos, está diseminado por todo el cerebro, científicamente aquí es donde se encuentra la verdadera felicidad. Este sistema del placer se alimenta también de Dopamina, por lo que también se crea la necesidad y la lujuria, pero se desarrollan otras emociones. Está el apego, que es Oxitocina y el Opiáceo que dice "este es un lazo a largo plazo". Pero el problema es que, siendo humanos, los dos sistemas pueden separarse. Así que una persona puede estar enlazada con una persona por “necesidad” pero enamorarse de alguien más, lo cual puede causar mucha infelicidad.

De allí surgen entonces todas las interrogantes que muchos nos hemos hecho en algún momento. ¿Será esta la persona para mí? ¿Estaré equivocado otra vez? ¿Será la persona con la que quiero pasar el resto de mi vida? Lo importante es poder canalizar internamente y de manera sincera que es lo que estamos buscando, que es lo que sentimos de verdad y cual es la decisión que nos traerá más benéficos a largo plazo. Quizás no sea la mas fácil de tomar, muchas veces tendremos que ceder o dar nuestro brazo a torcer y focalizarnos en saber que el orgullo no es buen consejero para la felicidad y que muchas veces las grandes recompensas vienen de la mano de grandes sacrificios. Pero dentro de toda esta sinceridad lo mas beneficiados seremos nosotros mismo y nuestra felicidad.


Artículo: Franklin Pérez @frapex
Imagen: KrieBel

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