La más distante foto de la Tierra. La tomó la nave espacial Voyager. El Voyager es una máquina diminuta. Ahora se encuentra a 16.000 millones de kilómetros de la Tierra, transmite con una parabólica, con una potencia de 20 vatios y aún están en contacto con ella. Ha visitado Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Y después de visitar esos cuatro planetas, el astrónomo Carl Sagan, tuvo la maravillosa idea de hacer girar a la Voyager para obtener una foto de cada planeta que había visitado. Y tomó esta foto de la Tierra. La Tierra apenas se ve, la imagen se llama "El Punto Azul Pálido", pero la Tierra está suspendida en ese rayo de luz. Es la Tierra vista a 6.400 millones de kilómetros de distancia!!!
Sagan escribió acerca de esa foto que obtuvo y me gustaría compartir la idea, porque yo no puedo expresar palabras más bellas para describir lo que él vio en aquella foto que tomó.
Sagan dijo: "Echemos otro vistazo a ese puntito. Ahí está. Es nuestro hogar. Somos nosotros. Sobre él ha transcurrido y transcurre la vida de todo aquel que conoces, que has amado o de quien has oído hablar; en definitiva, de todo aquel que ha existido. En él conviven nuestra alegría y sufrimiento; miles de religiones, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y campesino, cada pareja de jóvenes enamorados, cada madre y padre, cada niño prometedor, inventores y exploradores, cada profesor de ética, cada político corrupto, cada superestrella, cada líder supremo, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie, ha vivido ahí, sobre una mota de polvo suspendida en un haz de luz solar. Se ha dicho que la astronomía es una experiencia que provoca humildad e imprime carácter. Quizás no haya mejor demostración de lo absurdo de la vanidad humana que esta imagen distante de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos mejor los unos a los otros y de preservar y amar nuestro punto azul pálido, el único hogar que hemos conocido".
Todos formamos parte de esa pequeña partícula de polvo en el inmenso universo que es tan grande que es imposible imaginar su tamaño, pero aun siendo tan pequeños tenemos la oportunidad de ser, de hacer, de dar y recibir tantas cosas buenas. Es necesario desarrollar la capacidad de pensar en los demás, de colocarnos en los zapatos de los demás, de tratar con respeto, de generar confianza, de creer para poder crear, de amar y sobre todo de dar sin esperar. Debemos entregar tanto como creamos que nosotros mismo merecemos. El día que logremos hacerlos nos sentiremos del tamaño del universo. Porque para ser felices son necesarias las ganas de hacer felices a lo demás.
Artículo: Franklin Pérez
Fotografía: Carl Sagan

Voy a leer con calma y tratar de entender
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