jueves, 27 de enero de 2011

Nuestro Impulso Positivo.

Sin habernos dado cuenta la sociedad en esta parte del mundo ha empujado a la gente en un impulso inconsciente de alejarnos cada vez más de nuestro verdadero yo y enfocarnos en las personas que nos rodean o en quienes son “ejemplo”, sus actitudes, su manera de vestir, su forma de hablar, de enfocar, de compartir y de recibir.

Lo que nos hace cada vez más amoldados e iguales y aún peor nos obligan a perder ese sentimiento de seguridad y de confianza que tenemos al saber que lo que estamos haciendo esta bien, tengamos o no la aprobación de la masa.

Tristemente tenemos que darnos cuenta de que cada vez invertimos más nuestro tiempo en criticar  y menos en construir para nosotros. 

Lo importante es tener la determinación y la firmeza de aceptar que somos únicos y por lo tanto debemos ser auténticos y pensar siempre en agradarnos a nosotros mismo antes que a las demás personas y sin influir negativamente en nadie. No hay nada de malo es ser diferente o en ir en contra de la corriente o mejor dicho, ir en nuestra propia corriente, lo malo seria limitar nuestros sentimientos y nuestros gustos porque nosotros así lo elegimos y no porque queremos agradar a alguien o ser aceptados dentro de un conglomerado.

En el momento en que cada quien empiece a tomar consciencia de su capacidad y a enfocarse más en sus virtudes que en sus limitaciones, perderemos la necesidad de obtener un visto bueno de los que nos rodean.



Hagamos más por nosotros, por ser nosotros, por expresar nuestros pensamientos y defender nuestras ideas, gustos y posturas, siempre tomando la palabra y el raciocinio como instrumentos de expresión. De esta manera obtendremos el respeto de los demás una que no piensen de la misma manera que nosotros.

No hay nada peor que no hacer lo que de verdad quieres por miedo a no agradar a alguien más, las personas exitosas están seguras de si mismas, de sus habilidades y de la suspicacia para encontrar otra manera de lograr sus metas sin importar sus limitaciones, siempre dando lo mejor y haciendo las cosas con pasión.   

Así que creo que el rumbo a seguir para el mundo, uno que pondrá al camino de desarrollo externo en armonía con la raíz real de la felicidad, es que permitamos que la información que tenemos realmente produzca un cambio en nuestros corazones.

Cada uno de nosotros es tan talentoso y tiene tanto para ofrecer al mundo que creo que sería una buena nota para concluir que nos tomemos un momento para apreciar lo afortunados que somos de habernos reunido de esta manera, en este mundo para intercambiar ideas y realmente concebir una fuerte aspiración y energía dentro de nosotros mismos, de que vamos a tomar lo bueno que ha surgido, el impulso, la positividad, y que vamos a difundirlo y plantarlo en todos los rincones del mundo.


Artículo: Franklin Pérez @frapex
Foto: Se la robé a Polish del Facebook. 


*Lee estos articulos y otros en la Revista Maracay Extrema 


jueves, 20 de enero de 2011

Trampas, Vicios Y Manías Del Ego.


Para llegar a uno mismo, al Ser esencial, primero que nada debemos domar a esa ilusión tatuada en nuestra mente por la familia, la sociedad y la cultura, que llamamos Ego. Ilusión con la que nos identificamos y que nos retiene en una especie de cárcel mental. Se logra esto, observando objetivamente hasta donde nos es posible, la cotidiana conducta de ese personaje que nos posee. He aquí una lista, no exhaustiva, de los defectos de carácter que debemos vencer para llegar a actuar como un ser de un alto nivel de conciencia. Quien añade conciencia, añade felicidad a su vida.



El Ego se alaba sin cesar… El Ego se maltrata, pero en el fondo quiere que le digan que sus defectos no son tan graves o que lo admiren por su franqueza y “humildad”… El Ego habla sin entender lo que está diciendo porque, en verdad, no puede conocer nada pues gira alrededor de sí mismo… El Ego proyecta su imagen en todo el mundo. Si tiene miedo, el mundo es feo. Si está eufórico, el mundo es bello. Si tiene deseos perversos, ve pervertidos en todas partes… El Ego cree que él es lo que piensa, siente, hace. Si critican algo de él, se ofende… El Ego no ve diferencia entre lo que tiene y lo que es él. Los objetos son su continuación. Es capaz de matar si le dañan, por ejemplo, su automóvil… El Ego goza de su propia violencia, como también goza de su insatisfacción e incultura… Como el tiempo es su enemigo porque lo acerca a la muerte, el Ego se preocupa de la edad, es decir, de sus cambios físicos. Cambios que oculta con tatuajes, piercings, adornos… El Ego siempre enjuicia a los demás poniéndose él como medida: son mejores, peores o iguales a él… El Ego tiene buenas razones para justificar sus errores: son culpa de las circunstancias o de los otros… El Ego discute para demostrarse a sí mismo que es más inteligente que los otros. Su táctica es decir “¡No!”… El Ego es codicioso: no ama sino que desea poseer… El Ego dice que le suceden cosas “extraordinarias”: ha visto un platillo volador, ha tenido una visión, conoce a un personaje famoso, etc. Lo que le “sucede” lo cuenta para ponerse en valor y sentirse superior a los que lo escuchan… Cuando alguien muere, el Ego se alegra porque no es él quien expiró… El Ego oculta un mordisco detrás de cada alabanza que concede… Al Ego le gusta agradar y se coloca máscaras de diferentes personalidades para caer bien. Se hace el honesto o el fuerte o el delicado o el niño, según con quien está…El Ego se preocupa por dejar sus huellas en algún lado: firma paredes, pone sus fotografía en marcos, funda escuelas, lucha por obtener medallas y premios, etc.… Al Ego le gusta mandar a otros y goza apoderándose de voluntades ajenas. Sufre cuando otro lo manda. Detesta a cualquier clase de maestro… Al Ego le gusta vivir junto a los que tienen poder o fama y es servil con ellos por envidia… El Ego no sabe escuchar: supone lo que le van a decir y reacciona según sus suposiciones sin dejar hablar al otro… El Ego es un vampiro de energía: cuando visita a alguien es capaz de hablarle de sí mismo durante horas sin preguntarle ni siquiera si está bien de salud…
La auto-observación de nuestro Ego debe ser constante: es la básica y esencial primera lucha para acceder a planos de conciencia más elevados.

Imagen: Russell James
Articulo: Alejandro Jodorowsky

jueves, 13 de enero de 2011

El Portero Del Prostíbulo


No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo.
Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?

De hecho, nunca había aprendido a leer ni a escribir, no tenía ninguna otra actividad ni oficio. En realidad, era su puesto porque sus padres había sido portero de ese prostíbulo y también antes, el padre de su padre. Durante décadas, el prostíbulo se pasaba de padres a hijos y la portería se pasaba de padres a hijos. Un día, el viejo propietario murió y se hizo cargo del prostíbulo un joven con inquietudes, creativo y emprendedor. El joven decidió modernizar el negocio.

Modificó las habitaciones y después citó al personal para darle nuevas instrucciones. Al portero, le dijo: A partir de hoy usted, además de estar en la puerta, me va a preparar una planilla semanal. Allí anotará usted la cantidad de parejas que entran día por día. A una de cada cinco, le preguntará cómo fueron atendidas y qué corregirían del lugar. Y una vez por semana, me presentará esa planilla con los comentarios que usted crea convenientes. El hombre tembló, nunca le había faltado disposición al trabajo pero...

-Me encantaría satisfacerlo, señor - balbuceó - pero yo... yo no sé leer ni escribir.

-¡Ah! ¡Cuánto lo siento!- Dijo el propietario - Pero como usted comprenderá, yo no puedo pagar a otra persona para que haga esto y tampoco puedo esperar hasta que usted aprenda a escribir, por lo tanto...-

-Pero señor, usted no me puede despedir, yo trabajé en esto toda mi vida, también mi padre y mi abuelo...- No lo dejó terminar:

-Mire, yo comprendo, pero no puedo hacer nada por usted. Lógicamente le vamos a dar una indemnización, esto es, una cantidad de dinero para que tenga hasta que encuentre otra cosa. Así que, lo siento. Que tenga suerte- Y sin más, se dio vuelta y se fue.

El hombre sintió que el mundo se derrumbaba. Nunca había pensado que podría llegar a encontrarse en esa situación. Llegó a sí casa, por primera vez desocupado. ¿Qué hacer? Recordó que a veces en el prostíbulo, cuando se rompía una cama o se arruinaba una pata de un ropero, él, con un martillo y clavos se las ingeniaba para hacer un arreglo sencillo y provisorio. Pensó que esta podría ser una ocupación transitoria hasta que alguien le ofreciera un empleo. Buscó por toda la casa las herramientas que necesitaba, sólo tenía unos clavos oxidados y una tenaza mellada. Tenía que comprar una caja de herramientas completa. Para eso usaría una parte del dinero recibido. En la esquina de su casa se enteró de que en su pueblo no había una ferretería, y que debía viajar dos días en mula para ir al pueblo más cercano a realizar la compra. ¿Qué más da? Pensó, y emprendió la marcha.

A su regreso, traía una hermosa y completa caja de herramientas. No había terminado de quitarse las botas cuando llamaron a la puerta de su casa. Era su vecino.

-Vengo a preguntarle si no tiene un martillo para prestarme- Mire, sí, lo acabo de comprar pero lo necesito para trabajar... como me quedé sin empleo- Contestó el hombre

-Bueno, pero yo se lo devolvería mañana bien temprano- Insistió el vecino.

-Está bien-

A la mañana siguiente, como había prometido, el vecino tocó la puerta.

-Mire, yo todavía necesito el martillo. ¿Por qué no me lo vende?-

-Pero amigo, yo lo necesito para trabajar y además, la ferretería está a dos días de mula-

-Hagamos un trato - dijo el vecino- Yo le pagaré a usted los dos días de ida y los dos de vuelta, más el
precio del martillo, total usted está sin trabajar. ¿Qué le parece?-
Realmente, esto le daba un trabajo por cuatro días. Aceptó. Volvió a montar su mula. Al regreso, otro vecino lo esperaba en la puerta de su casa. Hola, vecino.

-¿Usted fue el que le vendió un martillo a nuestro amigo?- Preguntó-

-Si, yo fuí-

-Pues verá, yo necesito unas herramientas, estoy dispuesto a pagarle sus cuatros días de viaje, y una pequeña ganancia por cada herramienta. Usted sabe, no todos podemos disponer de cuatro días para nuestras compras-

El ex portero abrió su caja de herramientas y su vecino eligió una pinza, un destornillador, un martillo y un cincel. Le pagó y se fue.

"No todos disponemos de cuatro días para compras", recordaba. Si esto era cierto, mucha gente podría necesitar que él viajara a traer herramientas. En el siguiente viaje decidió que arriesgaría un poco del dinero de la indemnización, trayendo más herramientas que las que había vendido. De paso, podría ahorrar algún tiempo de viajes. La voz empezó a correrse por el barrio y muchos quisieron evitarse el viaje. Una vez por semana, el ahora corredor de herramientas viajaba y compraba lo que necesitaban sus clientes.

Pronto entendió que si pudiera encontrar un lugar donde almacenar las herramientas, podría ahorrar más viajes y ganar más dinero. Alquiló un galpón. Luego le hizo una entrada más cómoda y algunas semanas después con una vidriera, el galpón se transformó en la primer ferretería del pueblo. Todos estaban contentos y compraban en su negocio. Ya no viajaba, de la ferretería del pueblo vecino le enviaban sus pedidos. Él era un buen cliente. Con el tiempo, todos los compradores de pueblos pequeños más lejanos preferían comprar en su ferretería y ganar dos días de marcha.

Un día se le ocurrió que su amigo, el tornero, podría fabricar para él las cabezas de los martillos. Y luego, ¿por qué no? Las tenazas... y las pinzas... y los cinceles. Y luego fueron los clavos y los tornillos..... Para no hacer muy largo el cuento, sucedió que en diez años aquel hombre se transformó con honestidad y trabajo en un millonario fabricante de herramientas. El empresario más poderoso de la región. Tan poderosoera, que un año para la fecha de comienzo de las clases, decidió donar a su pueblo una escuela. Allí se enseñaría además de lectoescritura, las artes y loas oficios más prácticos de la época. El intendente y el alcalde organizaron una gran fiesta de inauguración de la escuela y una importante cena de agasajo para su fundador. A los postres, el alcalde le entregó las llaves de la ciudad y el intendente lo abrazó y le dijo:

-Es con gran orgullo y gratitud que le pedimos nos conceda el honor de poner su firma en la primer hoja del libro de actas de la nueva escuela-

-El honor sería para mí - dijo el hombre -. Creo que nada me gustaría más que firmar allí, pero yo no sé leer ni escribir. Yo soy analfabeto.

-¿Usted? - dijo el intendente, que no alcanzaba a creerlo - ¿Usted no sabe leer ni escribir? ¿Usted construyó un imperio industrial sin saber leer ni escribir? Estoy asombrado. Me pregunto, ¿qué hubiera hecho si hubiera sabido leer y escribir?

-Yo se lo puedo contestar - respondió el hombre con calma -. Si yo hubiera sabido leer y escribir... sería portero del prostíbulo!


Generalmente los cambios son vistos como adversidades. Las adversidades encierran bendiciones. Las crisis están llenas de oportunidades. Cambiar puede ser tu mejor opción. 

“No dejes que nada te desanime, hasta una patada en el culo te empuja hacia delante”

Cuento: Extraido del Talmud, Modificado por Jorge Bucay

jueves, 6 de enero de 2011

Redactando Nuestras Metas


Ya hemos hablado sobre el poder de nuestros pensamientos y de cómo gravitamos hacia lo que más pensamos. Por lo tanto si tenemos metas claras, nuestros pensamientos nos ayudaran a llegar a ellas.

Siempre es bueno tomar un tiempo para ordenar nuestras prioridades y despejar un poco las dudas y las decisiones que debemos de tomar en nuestro recorrido para llegar a esos objetivos que nos hemos trazado o que queremos alcanzar.

En realidad no importa tanto la meta, importa más el hecho de tenerla, como humanos necesitamos un motivo para seguir adelante, un trabajo, un proyecto, la familia, los hijos, los esposos, en fin, hay mil razones que podríamos escoger como logros a alcanzar en el periodo de tiempo que nosotros mismos nos propongamos.

Una de las mejores maneras de lograr nuestras metas es redactarlas en una hoja y tenerlas siempre a la vista, eso nos ayudara a enfocarnos en el resultado y poder mostrar nuestro mejor esfuerzo.

Si hacemos una lista para ir al supermercado y nos ayuda a mantener el orden podríamos hacer una lista de las cosas que necesitamos para nosotros también, lo importante es saber que la única limitante en cuanto a las cosas queremos la ponemos nosotros mismos, nunca debemos ser conformistas pero debemos mantener ese delicado limite entre la abundancia y la avaricia.


Indudablemente al proponernos una meta y trabajar para conseguirla nos vemos beneficiados por muchas más cosas que vamos a obtener invariablemente en el proceso de nuestro aprendizaje, lo importante no es solo el hecho de alcanzar la meta sino de aprender y perfeccionarnos en el proceso.

Vale la pena que recuerdes como operan las cosas en este planeta, nada se mueve en línea recta, ninguna meta se alcanza sin antes haber librado una serie de obstáculos. Los obstáculos son parte de este mundo, lamentablemente muchos se niegan a progresar al momento de encontrarse con alguna barrera.

No necesitamos ser los mejores, los mas talentosos ni sobresalientes. Solo necesitamos comprender como ocurren las cosas, los progresos se logran cambiando, mejorando, saliéndonos del camino, aprendiendo y volviendo nuevamente a la dirección correcta.  

Articulo: @frapex  - Made In Venezuela