jueves, 28 de octubre de 2010

La Decisión Correcta


El concepto de cognición (del latín: cognoscere, "conocer") hace referencia a la facultad de los seres de procesar información a partir de la percepción, el conocimiento adquirido (experiencia) y características subjetivas que permiten valorar la información.

Todas las decisiones que hemos tomado y que tomaremos en nuestras vidas influyen de forma directa en nuestra felicidad, siempre queremos tomar la mejor decisión para nosotros o para las personas que estimamos y apreciamos. (El dar sin esperar nada a cambio también es parte del proceso de recibir buenas vibras del universo). Aunque no siempre elegimos el camino correcto. Esto se debe a que inconscientemente caemos en lo que algunos que reflexionan sobre la felicidad llaman “Trampas Cognitivas”.

Lo primero que debemos admitir al tener que escoger entre varios caminos es que tomar una decisión que nos afecte nunca es fácil. Es importante tener en cuenta que es mejor en este sentido pensar en nuestro bienestar a largo plazo por encima de cualquier impulso momentáneo.

La segunda trampa es una confusión entre experiencia y los recuerdos, específicamente entre estar contento en la vida y estar feliz con tu vida o valorar tu vida como feliz. Y estos son dos conceptos muy diferentes, y ambos están agrupados en la noción de felicidad.  

Y la tercera es la creernos seguros de nuestras decisiones, y es el desafortunado hecho de que no podemos pensar en ninguna circunstancia que afecte a nuestro bienestar sin distorsionar su importancia. Esta es una trampa cognitiva fundamental. Es imposible no equivocarse.  

           Esto nos demuestra que podemos pensar en nosotros mismos como dos “yo”. Hay un “yo” que vive de las experiencias, que vive enfocado en el presente y que nos mantiene plantados en este presente, pero que es capaz de hacernos revivir el pasado. Este “yo” está en el instante en que sentimos alegría, satisfacción, dolor o sentimientos de decepción. Nos hace recordar experiencias anteriores pero mantiene el límite entre recordar y comparar. Uno de los peores errores que podemos cometer al momento de la toma de una decisión es comparar nuestro presente con un pasado similar, la única manera de conocer el resultado es vivir la experiencia, por muy similar que sea a lo recordado siempre arrojara resultados diferentes.

Y luego existe un “yo” que recuerda, que toma nota de nuestras experiencias y mantiene guardada la historia de nuestras vidas. Estos “yo” aunque forman parte de nosotros, cada uno en un hemisferio de nuestro cerebro (El “yo” de las experiencias en el hemisferio derecho y el “yo” de los recuerdos en el hemisferio izquierdo) son entidades completamente diferentes y confundirnos entre ellos es parte de la problemática que afrontamos al momento de las decisiones.

El problema es que en realidad no elegimos entre experiencias. Elegimos entre los recuerdos de experiencias e incluso cuando pensamos en el futuro, no pensamos en nuestro futuro normalmente en cuanto a experiencias. Pensamos en nuestro futuro en cuanto a recuerdos previstos. Y en esencia lo puedes ver, como una tiranía del “yo” que recuerda, y se puede pensar en el “yo” que recuerda como obligando al “yo” que tiene experiencias a tener vivencias que en realidad no necesita. 



Hagamos un experimento, imaginemos que al terminar una relación con una persona, al renunciar a un trabajo, al graduarnos o al llegar de unas vacaciones, todos nuestros recuerdos sobre estos escenarios son borrados de nuestra mente de modo que no podemos recordar nada referente a  ello. Ahora, hoy, ¿Escogerías estar con la misma persona, estudiar la misma carrera, el mismo trabajo o ir al mismo lugar al que fuiste de vacaciones? Este es el momento en el que debes de elegir con el “yo” de las experiencias.

Te propongo un ejemplo más sencillo, imagina que tienes un disco con tu canción favorita, digamos que dura cinco minutos, es la mejor canción del mundo para ti. Pero en los últimos 10 segundos de la canción el disco esta rayado. Esto hace que tengas un mal recuerdo del disco y podrías decir que la experiencia completa de escuchar tu canción favorita quedó arruinada. Lo que no recuerdas es que antes de esos 10 segundos tuviste cuatro minutos y cincuenta segundos de algo maravilloso que estoy seguro que vale más que esos últimos diez segundos. Te pregunto: ¿Escucharías el disco nuevamente? 


Bobby McFerrin - Don't Worry Be Happy by frapex

jueves, 21 de octubre de 2010

Los Malos Momentos ¿Son Necesarios?

Una gran amiga me comentó en un momento de reflexión lo siguiente: “Si no conoces lo malo, nunca vas a saber que es bueno, así lo tengas enfrente”

Por alguna razón todos hemos pasado por momentos difíciles, crisis emocionales, económicas, afectivas. Muchas veces por factores externos que ya sabemos que no podemos controlar y otras veces por consecuencias directas de nuestros propios actos o como muchos dicen, por nuestra culpa.

Por nuestra naturaleza humana todos escuchamos decir en algún momento, las personas aprenden a los golpes; y es así, aunque no precisamente de golpes se aprende, sino de experiencias propias, esas son las mejores fuentes de enseñanzas, ya que estas vivencias son las que nos afectan directamente, por lo que es necesario que ocurra un cambio en nosotros para poder aprender o superar dichos acontecimientos que aunque enriquecedores para todos, muchos se atreven a llamarlos “negativos”.

La mayoría de esos momentos nos bajan el ánimo, nos deprimen y nos hacen sentir muy mal, se abre un vacío que no sabemos como llenar. Es en ese preciso instante que tenemos que invertir nuestro tiempo en analizar conscientemente nuestras acciones pasadas, relacionarlas con nuestros presente y poner este análisis en práctica para que en este mismo presente o en el futuro, cercano o lejano (depende de nosotros, de nuestra tranquilidad y nuestra paciencia), estas mismas experiencias sean solo recuerdos de grandes enseñanzas.

No tiene nada de malo sentirse mal, es necesario para todos “tocar fondo”, lo malo es olvidarse de las causas que nos obligaron a experimentar esa etapa, ya que se repetirán una y otra vez hasta que nosotros tomemos las medidas pertinentes para cambiar nuestra situación. Nos encontraremos en un círculo vicioso en el que repetiremos los mismos errores una y otra vez y permaneceremos estancados. Quizás con otras personas, en otro ambiente, en un diferente trabajo, pero metiendo la pata siempre en el mismo lugar.




Recuerda que nosotros habitamos en un planeta que nos da vida solo porque gira alrededor del Sol. Ambos elementos, la Tierra y el Sol, dependen del ciclo que realizan en conjunto para poder generar vida, la vida sin el Sol no existiría y el Sol sin el movimiento de la Tierra a su alrededor la quemaría. Por lo tanto es lógico pensar que nuestra vida se mueve en torno a ciclos también. No siempre podremos estar en el mejor momento, pero depende de nuestra experiencia y nuestro análisis consciente el poder afrontar las situaciones adversas antes de que estas ocurran y por lo tanto reducir o eliminar por completo los malos sabores, pero recordando siempre los nuevos aprendizajes.

Así que la próxima vez que “toques fondo”, no te sientas derrotado, aprovecha ese instante que vives porque es el mejor para aprender. Podríamos decir que si queremos mejorar todos los días son necesarias estas pausas para recobrar la perspectiva.

El momento de la noche en el que hace más frío es justo antes de que salga el sol. Es decir, cuando peor te sientas no pierdas la paciencia, la fe y la esperanza porque quiere decir que tu amanecer está muy cerca.

Articulo: Franklin Pérez  @frapex
Imagen: JR
Gracias C.L.

jueves, 14 de octubre de 2010

¿Qué Necesito Tener Para Poder Ser Feliz? Parte II


Resultado, consecuencia, salida, éxito o desenlace. Todas estas palabras son sinónimos de lo que esperamos que suceda en nuestras vidas. Nuestras acciones tienen como finalidad conseguir lo que queremos. Siempre deseamos y esperamos que algo pase.

Pero, piensa en algo, la mayoría de estas acciones están fuera de nuestro control, no podemos detener a la tierra o influir en las obras de todos o de todo lo que a nuestro alrededor nos influencia. Por lo tanto cualquier resultado al que queremos llegar está completamente fuera de nuestro control.

Si las acciones y los resultados están fuera de nuestro control, esto quiere decir que no siempre vamos a tener lo que queremos y algunas veces obtenemos lo completamente opuesto, ¿Te ha sucedido esto alguna vez? Estoy seguro que si.

Esto sucede o nos sucede muchas veces, porque vivimos en un mundo donde invertimos y esperamos pensando siempre en obtener un resultado. Si lo obtenemos la vida es extraordinaria, pero si no lo obtenemos la vida apesta.

Pero hay una alternativa. No invirtamos nuestro tiempo en los resultados, invirtamos nuestro tiempo en el proceso para llegar a ellos!!!


Debes realizar todas tus actividades con las mejores ganas posibles, al finalizar, sin importar el desenlace, pregúntate ¿Fui capaz de dar lo mejor de mi? Si fue así, lo obtenido no importa. Pero sospecho que si diste lo mejor, siempre el resultado que obtengas te va a favorecer. Esto es “Invertir en el Proceso”.
                                          
Enfocarnos en el “resultado” siempre es bueno, nos sirve de guía, pero nuestro “esfuerzo” debe ser invertido en el proceso. Si vamos a correr un maratón deberíamos de dar cada paso con la mayor de nuestras ganas, si al final llegamos de primeros o de últimos no importa, porque estamos seguros de que para llegar a la meta fuimos paso a paso y siempre haciéndolo de la mejor manera posible.

Dejar que nuestra felicidad dependa de alcanzar un objetivo o de obtener algo es una receta segura para el fracaso. Sintámonos felices porque todos los días hacemos y entregamos lo mejor de nosotros mismos, si llegamos a donde queríamos va a ser maravilloso, pero si no llegamos será igualmente maravilloso. Porque ahora tenemos un nuevo punto de partida para seguir avanzando, desde este nuevo punto podemos seleccionar otro objetivo y continuar dando lo mejor de nosotros, cuando hacemos estos encontraremos que cada día es una bendición.

Quizás pienses que muchas de las actividades que desempeñas, no las hacen con la pasión necesaria y que justamente donde te encuentras en este momento nada te apasiona.

La pasión que necesitas para hacer todo esta dentro de ti, y donde sea que te encuentres en este momento proponte  encontrarla, porque puedes!!!. Cuando lo hagas te darás cuenta que el mundo y todo tu entorno se reacomoda para acoger a la nueva persona en la que te has convertido y mientras eso sucede te sorprenderá ver que los milagros ocurren y cada vez con más frecuencia.

Solo pregúntate antes de comenzar cada viaje, ¿Me lleva realmente a donde quiero ir? ¿Podré dar lo mejor de mí, de mi tiempo y mi esfuerzo? Así podrás disfrutar de cada ola en el mar de felicidad por el que navegaras. 

Articulo: Franklin Pérez  @frapex
Imagen: Banksy  www.banksy.co.uk

jueves, 7 de octubre de 2010

¿Qué Necesito Tener Para Poder Ser Feliz? Parte I

Al despertarnos en la mañana sentimos una tremenda alegría que nos desborda por la piel y nos hace sentir más vivos que nunca por el solo hecho de ser quienes somos y al transcurrir el día la dicha es tal que sentimos ganas de arrodillarnos y dar gracias por sentirnos tan radiantemente vivos.

Si no te sientes así, permíteme decirte muy educadamente que está desperdiciando tú vida. La vida es muy corta para ser malgastada.

Seria un poco osado pero a su vez muy acertado decir que todo, absolutamente todo lo que hacemos en nuestras vidas, tiene como finalidad ser felices. El trabajo, la familia, las relaciones, las actividades de entretenimiento, los hijos, sea lo que sea que hagamos o con quien nos involucremos lo hacemos buscando la felicidad.

Tomate un minuto y hazte la siguiente pregunta ¿Qué necesito tener para poder ser feliz? Seria bueno que escribieras en un papel esas cosas que necesitas ya que pueden manifestarse muchos y diversos deseos. (Sentirnos sanos, tener un carro lujoso, la pareja perfecta, ser millonarios, viajar, una linda familia, etc.)

Luego que tengas la lista obsérvala bien, rómpela y bótala!!! Porque todo eso que tienes en tu lista, así como lo puedes tener, en cualquier momento lo puedes perder. Y en el momento que eso suceda, ¿Qué pasará contigo? Te vas a sentir en un lugar poco agradable. ¿Correcto?

Luego de reflexionar sobre esto tengo otra proposición: NO EXISTE NADA QUE TENGAS QUE HACER, TENER O SER PARA PODER SER FELIZ.

La felicidad es algo innato, está en nuestros genes, no podemos “no ser felices”. Quizás te preguntes, si es así, ¿Por que no soy completamente feliz? La respuesta es muy sencilla, haz pasado toda tu vida aprendiendo a ser infeliz. Desde pequeño te han inculcado un modelo mental en el que tienes que tener algo, para poder hacer algo y ser algo.

            Por ejemplo: Tengo que tener dinero, para poder viajar, entonces… seré feliz. Tengo que tener una relación, así podré tener sexo y compañía, entonces… seré feliz. Todos estos “deseos” son variaciones del modelo mental que todos conocemos y aplicamos inconscientemente. Cuando esto pase, entonces… seré feliz. Y si analizas bien tu vida, todo gira en función a esto. Cuando tenga esto… si tuviera esto… cuando esto suceda, entonces… seré feliz.

            Piensas en las cosas que querías diez años atrás y cuales de esas cosas tienes ahora. ¿Donde te deja eso? Exactamente en el mismo lugar. Donde estas ahora, estabas hace diez años atrás. Porque pasamos todas nuestras vidas solo cambiando lo que queremos tener, pero usando el mismo modelo mental.

            ¿Puedes recordad algún momento en el que estuviste en un lugar, donde había un paisaje con una belleza tan extraordinaria que tan solo con observarlo pudiste transportarte a un espacio lleno de paz, serenidad y satisfacción total dentro de ti mismo? Quizás un atardecer, un arcoíris, un lago en un páramo o las estrellas.

            Ahora que lo recuerdas, te preguntas ¿Por qué pasa esto? Simple, en ese momento, de alguna manera y por alguna razón ACEPTASTE EL UNIVERSO EXACTAMENTE COMO ERA!!! Nunca dijiste: si el sol estuviese a la izquierda o el arcoíris a la derecha, seria perfecto. Aceptaste las cosas tal cual como eran y por una respuesta innata en ti, en ese momento sentiste felicidad. Lo sé  porque aunque ha pasado mucho tiempo, aun hoy, todavía puedes recordar ese momento.

            El problema es que ahora mismo, tu vida, con todos los problemas que tienes o más precisamente, con todos los problemas que “piensas” que tienes, es igual de perfecta a ese paisaje que tanto recuerdas y que despierta tantas cosas buenas en ti. Pero, no lo aceptas, de hecho desperdicias todo el día y la noche tratando de hacer tu vida diferente y buscando eso que piensas que perdiste o eso que piensas que quieres tener para ser “Feliz”.

La semana que viene me gustaría proponerte una serie de “herramientas” que te ayudarán a aceptar tu universo como es y así visualizar tu vida como el lindo paisaje que es. 


Articulo: Franklin Pérez
Imagen: Peter Lik
Thanks Prof. Rao For Guidance And Inspiration