jueves, 24 de noviembre de 2011

33 Consejos.

1- Haz una lista.
2- Ten algo para escribir a mano.
3- Si no tienes nada que escribir, intenta inventar algo.
4- Pasa menos tiempo con tus equipos tecnológicos.
5- Haz algo diferente.
6- Deja de pensar que no puedes.
7- Toma breaks.
8- Canta en la ducha.
9- Tomate un té o un café.
10- Recuerda de dónde vienes.
11- Escucha música nueva.
12- Abre tu mente.
13- Rodéate de gente que te hará crecer.
14- Acepta las críticas.
15- Relájate y coopera.
16- NO TE RINDAS.



17- Practica, practica, practica.
18- Permítete cometer errores.
19- Visita un lugar nuevo
20- Ve películas independientes.
21- Recuérdate todo lo bueno que te rodea.
22- Descansa.
23- Arriésgate.
   24- Rompe las reGlas
25- Haz más de lo que te hace feliz.
26- Nunca fuerces las circunstancias.
27- Lee una página del diccionario.
28- Crea hábitos saludables.
29- Deja de tratar de parecer perfecto para alguien más.
30- Tienes una idea? Escríbela.
31- Limpia tu espacio de trabajo y de entretenimiento.
32- Diviértete.
33- Termina lo que empiezas.

jueves, 20 de octubre de 2011

La Tristeza Y La Furia

              "En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizá donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta... En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas...

                Había una vez un estanque maravilloso. Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...

                Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia. Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos, entraron al estanque.

                La furia, apurada (como siempre está la furia), urgida, sin saber por qué, se bañó rápidamente y más rápidamente aún, salió del agua. Pero la furia es ciega o, por lo menos, no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró.


                Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino de la tristeza. Y así, vestida de tristeza, la furia se fue. Muy calmada, y muy serena, dispuesta como siempre, a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque. En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba.

                Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.

                Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos, es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza."


@frapex
Cuento de Jorge Bucay

viernes, 7 de octubre de 2011

Como Vivir Antes De Morir

“Tienen que encontrar eso que aman”

                Me siento honrado de estar con ustedes hoy en su ceremonia de graduación en una de las mejores universidades del mundo. Yo nunca me gradué de una universidad. La verdad sea dicha, esto es lo más cerca que he estado de una graduación. Hoy deseo contarles tres historias de mi vida. Eso es. No es gran cosa. Sólo tres historias:


                 La primera historia se trata de conectar los puntos

                Me retiré del Reed College después de los primeros 6 meses y seguí yendo de modo intermitente otros 18 meses o más antes de renunciar de verdad. Entonces ¿por qué me retiré?. Comenzó antes de que yo naciera. Mi madre biológica era joven, estudiante de universidad graduada, soltera, y decidió darme en adopción. Ella creía firmemente que debía ser adoptado por estudiantes graduados. Por lo tanto, todo estaba arreglado para que apenas naciera fuera adoptado por un abogado y su esposa; salvo que cuando nací, decidieron en el último minuto que en realidad deseaban una niña. De ese modo, mis padres que estaban en lista de espera, recibieron una llamada en medio de la noche preguntándoles: “Tenemos un niño no deseado; ¿lo quieren?”. Ellos dijeron “Por supuesto”. Posteriormente, mi madre biológica se enteró que mi madre nunca se había graduado de una universidad y que mi padre nunca se había graduado de la enseñanza media. Se negó a firmar los papeles de adopción definitivos. Sólo cambió de parecer unos meses más tarde cuando mis padres prometieron que algún día yo iría a la universidad. Luego a los 17 años fui a la universidad. Sin embargo, ingenuamente elegí una universidad casi tan cara como Stanford y todos los ahorros de mis padres de clase obrera fueron gastados en mí matrícula. Después de 6 meses yo no era capaz de apreciar el valor de lo anterior. No tenía idea de lo que quería hacer con mi vida y no tenía idea de la manera en que la universidad me iba a ayudar a deducirlo. Y aquí estaba yo, gastando todo el dinero que mis padres habían ahorrado durante toda su vida. Así que decidí retirarme y confiar en que todo iba a resultar bien.

                Fue bastante aterrador en ese momento, pero mirando hacia atrás fue una de las mejores decisiones que tomé. Apenas me retiré, pude dejar de asistir a las clases obligatorias que no me interesaban y comencé a asistir irregularmente a las que se veían interesantes. No todo fue romántico. No tenía dormitorio, dormía en el piso de los dormitorios de amigos, llevaba botellas de Coca Cola a los depósitos de 5 centavos para comprar comida y caminaba 11 kilómetros, cruzando la ciudad todos los domingos en la noche para conseguir una buena comida a la semana en el templo Hare Krishna. Me encantaba. La mayor parte de las cosas con que tropecé siguiendo mi curiosidad e intuición resultaron ser inestimables posteriormente. Les doy un ejemplo: en ese tiempo Reed College ofrecía quizás la mejor instrucción en caligrafía del país. Todos los afiches, todas las etiquetas de todos los cajones estaban bellamente escritos en caligrafía a mano en todo el campus. Debido a que me había retirado y no tenía que asistir a las clases normales, decidí tomar una clase de caligrafía para aprender. Aprendí de los tipos serif y san serif, de la variación de la cantidad de espacio entre las distintas combinaciones de letras, de lo que hace que la gran tipografía sea lo que es. Fue hermoso, histórico, artísticamente sutil de una manera en que la ciencia no logra capturar, y lo encontré fascinante.

                Nada de esto tenía incluso una esperanza de aplicación práctica en mi vida. No obstante, diez años después, cuando estaba diseñando la primera computadora Macintosh, todo tuvo sentido para mí. Y todo lo diseñamos en la Mac. Fue la primera computadora con una bella tipografía. Si nunca hubiera asistido a ese único curso en la universidad, la Mac nunca habría tenido tipos múltiples o fuentes proporcionalmente espaciadas. Además, puesto que Windows sólo copió la Mac, es probable que ninguna computadora personal la tendría. Si nunca me hubiera retirado, nunca habría asistido a esa clase de caligrafía, y las computadoras personales no tendrían la maravillosa tipografía que tienen. Por supuesto era imposible conectar los puntos mirando hacia el futuro cuando estaba en la universidad. Sin embargo, fue muy, muy claro mirando hacia el pasado diez años después. Reitero, no pueden conectar los puntos mirando hacia el futuro; solamente pueden conectarlos mirando hacia el pasado. Por lo tanto, tienen que confiar en que los puntos de alguna manera se conectarán en su futuro. Tienen que confiar en algo – su instinto, su destino, su vida, su karma, lo que sea. Esta perspectiva nunca me ha decepcionado, y ha hecho la diferencia en mi vida.



                La segunda historia es sobre amor y pérdida

                Yo fui afortunado – descubrí lo que amaba hacer temprano en la vida. Woz y yo comenzamos Apple en el garaje de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos duro y en 10 años Apple había crecido a partir de nosotros dos en un garage, transformándose en una compañía de US$2 mil millones con más de 4.000 empleados. Recién habíamos presentado nuestra más grandiosa creación – la Macintosh – un año antes y yo recién había cumplido los 30. Y luego me despidieron. ¿Cómo te pueden despedir de una compañía que comenzaste? Bien, debido al crecimiento de Apple contratamos a alguien que pensé que era muy talentoso para dirigir la compañía conmigo, los primeros años las cosas marcharon bien. Sin embargo, nuestras visiones del futuro empezaron a desviarse y finalmente tuvimos un tropiezo. Cuando ocurrió, la Junta del Directorio lo respaldó a él. De ese modo a los 30 años estaba afuera. Y muy publicitadamente fuera. Había desaparecido aquello que había sido el centro de toda mi vida adulta, fue devastador.

                Por unos cuantos meses, realmente no supe qué hacer. Sentía que había decepcionado a la generación anterior de empresarios – que había dejado caer el testigo cuando me lo estaban pasando. Me encontré con David Packard y Bob Noyce e intenté disculparme por haberlo echado a perder tan estrepitosamente. Fue un absoluto fracaso público e incluso pensaba en alejarme del valle. No obstante, lentamente comencé a entender algo – Yo todavía amaba lo que hacía. El revés ocurrido con Apple no había cambiado eso ni un milímetro. Había sido rechazado, pero seguía enamorado. Y así decidí comenzar de nuevo. En ese entonces no lo entendí, pero sucedió que ser despedido de Apple fue lo mejor que podía haberme pasado. La pesadez de ser exitoso fue reemplazada por la liviandad de ser un principiante otra vez, menos seguro de todo. Me liberó para entrar en uno de las etapas más creativas de mi vida. Durante los siguientes cinco años, comencé una compañía llamada NeXT, otra compañía llamada Pixar, y me enamoré de una asombrosa mujer que se convirtió en mi esposa. Pixar continuó y creó la primera película en el mundo animada por computadora, Toy Story, y ahora es el estudio de animación más exitoso a nivel mundial. En un notable giro de los hechos, Apple compró NeXT, regresé a Apple y la tecnología que desarrollamos en NeXT constituye el corazón del actual renacimiento de Apple. Además, con Laurene tenemos una maravillosa familia. Estoy muy seguro de que nada de esto habría sucedido si no me hubiesen despedido de Apple. Fue una amarga medicina, pero creo que el paciente la necesitaba. En ocasiones la vida te golpea con un ladrillo en la cabeza. No pierdan la fe. Estoy convencido que lo único que me permitió seguir fue que yo amaba lo que hacía. Tienen que encontrar eso que aman. Y eso es tan válido para su trabajo como para sus amores. Su trabajo va a llenar gran parte de sus vidas y la única manera de sentirse realmente satisfecho es hacer aquello que creen es un gran trabajo. Y la única forma de hacer un gran trabajo es amando lo que hacen. Si todavía no lo han encontrado, sigan buscando. No se detengan. Al igual que con los asuntos del corazón, sabrán cuando lo encuentren. Y al igual que cualquier relación importante, mejora con el paso de los años. Así que sigan buscando hasta que lo encuentren. No se detengan.



                La tercera historia es sobre la muerte

                Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo parecido a “Si vives cada día como si fuera el último, es muy probable que algún día hagas lo correcto”. A mí me impresionó y desde entonces, durante los últimos 33 años, me miro al espejo todas las mañanas y me pregunto: “Si hoy fuera en último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer hoy?”  Y cada vez que la respuesta ha sido “No” por varios días seguidos, sé que necesito cambiar algo. Recordar que moriré pronto constituye la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme a decidir las grandes elecciones de mi vida. Porque casi todo – todas las expectativas externas, todo el orgullo, todo el temor a la vergüenza o al fracaso – todo eso desaparece a las puertas de la muerte, quedando solamente aquello que es realmente importante. Recordar que van a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienen algo que perder. Ya están desnudos. No hay ninguna razón para no seguir a su corazón.

                Casi un año atrás me diagnosticaron cáncer. Me hicieron un scanner a las 7:30 de la mañana y claramente mostraba un tumor en el páncreas. Yo ni sabía lo que era el páncreas. Los doctores me dijeron que era muy probable que fuera un tipo de cáncer incurable y que mis expectativas de vida no superarían los tres a seis meses. Mi doctor me aconsejó irme a casa y arreglar mis asuntos, que es el código médico para prepararte para la muerte. Significa intentar decirle a tus hijos todo lo que pensabas decirles en los próximos 10 años, decirlo en unos pocos meses. Significa asegurarte que todo esté finiquitado de modo que sea lo más sencillo posible para tu familia. Significa despedirte. Viví con ese diagnóstico todo el día. Luego al atardecer me hicieron una biopsia en que introdujeron un endoscopio por mi garganta, a través del estómago y mis intestinos, pincharon con una aguja mi páncreas y extrajeron unas pocas células del tumor. Estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me contó que cuando examinaron las células en el microscopio, los doctores empezaron a llorar porque descubrieron que era una forma muy rara de cáncer pancreático, curable con cirugía. Me operaron y ahora estoy bien. Fue lo más cercano que he estado a la muerte y espero que sea lo más cercano por unas cuantas décadas más.

                Al haber vivido esa experiencia, puedo contarla con un poco más de certeza que cuando la muerte era un útil pero puramente intelectual concepto: Nadie quiere morir. Incluso la gente que quiere ir al cielo, no quiere morir para llegar allá. La muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y es como debe ser porque la Muerte es muy probable que sea la mejor invención de la Vida. Es el agente de cambio de la Vida. Elimina lo viejo para dejar paso a lo nuevo. Ahora mismo, ustedes son lo nuevo, pero algún día, no muy lejano, gradualmente ustedes serán viejos y serán eliminados. Lamento ser tan trágico, pero es muy cierto. Su tiempo tiene límite, así que no lo pierdan viviendo la vida de otra persona. No se dejen atrapar por dogmas – es decir, vivir con los resultados del pensamiento de otras personas. No permitan que el ruido de las opiniones ajenas silencien su propia voz interior. Y más importante todavía, tengan el valor de seguir su corazón e intuición, que de alguna manera ya saben lo que realmente quieren llegar a ser. Todo lo demás es secundario. Cuando era joven, había una asombrosa publicación llamada The Whole Earth Catalog, que era una de las biblias de mi generación. Fue creada por un tipo llamado Steward Brand no muy lejos de aquí en Menlo Park, y la creó con un toque poético. Fue a fines de los 60, antes de las computadoras personales y de la edición mediante microcomputadoras, por lo tanto, en su totalidad estaba editada usando máquinas de escribir, tijeras y cámaras polaroid. Era un tipo de Google en formato de edición económica, 35 años antes de que apareciera Google: era idealista y rebosante de hermosas herramientas y grandes conceptos. Steward y su equipo publicaron varias ediciones del The Whole Earth Catalog, y luego cuando seguía su curso normal, publicaron la última edición. Fue a mediados de los 70 y yo tenía la edad de ustedes. En la tapa trasera de la última edición, había una fotografía de una carretera en el campo temprano en la mañana, similar a una en que estarían haciendo dedo si fueran así de aventureros. Debajo de la foto decía: “Manténganse hambrientos. Manténganse descabellados”. Fue su mensaje de despedida al finalizar. Manténganse hambrientos. Manténganse descabellados. Siempre he deseado eso para mí. Y ahora, cuando se gradúan para empezar de nuevo, es lo que deseo para ustedes. Permanezcan hambrientos. Permanezcan descabellados. Muchas gracias.

Discurso que Steve Jobs, CEO de Apple Computer y de Pixar Animation Studios, dictó el 12 de Junio de 2005 en la ceremonia de graduación de la Universidad de Stanford

viernes, 2 de septiembre de 2011

La Inteligencia Es Única.


Sir Ken Robinson es un educador, escritor y conferenciante británico, experto en asuntos relacionados con la creatividad, la calidad de la enseñanza, la innovación y los recursos humanos, estaba escribiendo un libro nuevo llamado "Epifanía", basado en una serie de entrevistas sobre cómo distintas personas descubrieron su talento y comenta: “ Estoy fascinado con cómo la gente llegó a eso. Esto me trae a una conversación que tuve con una mujer maravillosa de la quizás no han oído hablar, se llama Gillian Lynne. Es coreógrafa y todo el mundo conoce su trabajo. Ella hizo "Cats" y "El fantasma de la ópera". Es fantástica. Almorcé con Gillian un día y le pregunté: "¿Cómo llegaste a ser bailarina?" Fue interesante, ella era incompetente en la escuela y la escuela, en los años treinta, le escribió a sus padres diciendo "Creemos que Gillian tiene un trastorno de aprendizaje". No se podía concentrar, se movía nerviosamente. Creo que hoy dirían que tenía TDAH (Déficit de Atención). Pero esto era en los treinta y no se había inventado el TDAH. No era un trastorno disponible. La gente no sabía que podían tener eso.

Ella fue a ver a un especialista. En esta habitación de paneles de roble con su mamá y la llevaron y la sentaron en una silla en el rincón, y ella se sentó sobre sus manos por veinte minutos mientras el hombre hablaba con su mamá sobre los problemas que Gillian tenía en la escuela. Ella molestaba a los otros, entregaba tarde la tarea, una pequeña niña de ocho años - al final el doctor se sentó junto a Gillian y le dijo: "Gillian, escuché todo lo que tu mamá me dijo y necesito hablar en privado con ella". Le dijo: "Espera aquí, no nos vamos a tardar". Y se fueron y la dejaron sola. Pero al salir de la sala, él encendió la radio que estaba sobre su escritorio. Y cuando salieron de la habitación, él le dijo a su madre: "Sólo espere y observémosla". Y en el momento en que salieron Gillian se paró y comenzó a moverse al ritmo de la música. Y la miraron por unos minutos y el doctor se volvió a su madre y le dijo: "Sra. Lynne, Gillian no está enferma, ella es una bailarina, llévela a la escuela de danza."






Le dije: "Y ¿qué pasó?" Ella dijo: "Me llevó y fue maravilloso. Entramos a esta habitación y estaba llena de gente como yo. Gente que no se podía quedar quieta. Gente que tenía que moverse para pensar." Practicaban ballet, tap, jazz, danza moderna y contemporánea.

Eventualmente entró a la escuela del Royal Ballet, se volvió solista, tuvo una carrera maravillosa con el Royal Ballet. Se graduó de la escuela y fundó su propia compañía, la Compañía de Danza de Gillian Lynne, conoció a Andrew Lloyd Weber. Ella ha sido la responsable de algunas de las obras musicales más exitosas de la historia, le ha dado placer a millones, y es multi-millonaria. Otro quizás la habría medicado y le habría dicho que se calmara”.

*Texto: Extraído de la conferencia TED “Ken Robinson says schools kill creativity”
*Foto: Martin Seck – Proyecto “I am Still Alive” - Julia Hoffmann (creative direction), H.Y. Ingrid Chou (art direction and design), Amanda Pastenkos (design) MOMA


jueves, 11 de agosto de 2011

El Don De La Paciencia.

          El tiempo, dueño de nuestros momentos, lo único intangible que siempre nos falta, nunca nos sobra y cuando menos queremos estar en su presencia, más lento se hace su pasar, todo es relativo. Por eso, mientras más lo necesitamos, menos lo tenemos y mientras más lo tenemos, menos lo necesitamos.

       Esto nos lleva a experimentar una acción inerte que puede traernos el mayor de los beneficios o las más grandes angustias mientras emprendemos su ejecución, "esperar", uno de los retos más frustrantes al cual nos podemos enfrentar es la espera, agotas las energías, tanto físicas como mentales, te acerca a la incertidumbre y nos llena de miles de sentimientos que generan un sin fin de preguntas que no serán respondidas y preocupaciones que no tendrán existencia real alguna.

      Aunque quizás el problema no radique en el esperar, sino en no conseguir lo que queremos, llegar a donde queremos llegar o encontrarnos en la situación que queramos encontrar al final de nuestra espera.




          La solución más efectiva para sobrellevar esta espera es poder cosechar el don de la paciencia, esto no quiere decir que tenemos que estar perennemente atentos a cualquier cambio o acción que genere un resultado, simplemente debemos practicar como perder la noción del tiempo. En el momento en que algo deja de estar en nuestra mente, en ese mismo instante deja de ser un foco de preocupación y comienza a ser fluidez, esa fluidez que enfocamos al emprender un camino hacia un propósito pero a su vez esa libertad que concedemos al propósito mismo, dejándolo transitar libremente con el relativo tiempo, lo que nos permitirá distribuir nuestro esfuerzo en nuevas acciones que nos nutrirán como seres.

        Este positivo sobrellevar del tiempo nos proporciona un espacio de buenas energías donde trabajar, donde desenvolvernos y donde poder simplemente ser, hacer  y estar,  disfrutando  de lo que sea posible y complaciente en ese justo momento.

          Ya sin tiempo ni preocupaciones tenemos un universo de vivencias que experimentar  a lo largo de ese camino sobre el cual nos mentalizamos y por el cual transitamos pacientemente. Esto quiere decir que cada día que pasa nos alimentamos un poco mas de conocimiento, de espiritualidad y de motivación.

           Al final del camino te darás cuenta de que sin importar el haber conseguido o no lo que te habías planteado, te encuentras ahora un paso adelante de donde estaba antes,  lo cual te va a abrir nuevos horizontes y nuevos retos que puedes transitar de la misma manera con la que transitaste este camino paciente.  Estos nuevos andares no te dejaran "tiempo" para lamentar tu fracaso o para experimentar el triunfo, ya que esta sensación de satisfacción la has venido sintiendo desde aquel momento en el que  simplemente dejaste de esperar y te convertiste en alguien paciente. 

Texto:@frapex

viernes, 8 de julio de 2011

Amiga Soledad.

Hay un momento para pensar, sentir, saber, creer, crecer, escuchar y aprender. Para descansar, dejando atrás el peso de la carga del camino y el reconcomio de lo que fue y de lo que no ha sido, de lo que será y lo que nunca ha sucedido.

Un silencio interminable donde se pierden los susurros y se ubican los pensamientos ermitaños. Donde aquel impulso perdido se recupera y donde la déspota fatiga se rinde ante el respirar del puro aire que se recibe como única compañía ente el ir y venir del pensar.

Sentado donde la calma reina alrededor de ese confortable estado mental que permite la sincera reflexión y la objetiva relación entre los capítulos pasados que se entrelazan cada vez que la imaginación juega a la persecución de la realidad. Mitigando la ansiedad, la prisa, la desesperación. Concentrando el mayor dejo de preocupación solo en el respirar.




Un transitar de calma que parece infinito, porque no importa si termina o es eterno, simplemente se vive el momento. Se disfruta ante el saber de que los nuevos transitares son producto del camino recorrido que o poco o mucho a sabido tropezarnos o suavizarnos el trote en el momento requerido.

Aquí no se siente culpa, aquí no se siente apego, se siente la tranquilidad de que simplemente se es, se está y se vive. No hay preocupaciones venideras, aquí no existen, se fueron a otra dimensión junto a los recuerdos frustrantes y dejaron solo lo aprendido.

          ¿Donde si no aquí? para guiarme, para ayudar a escucharme, para encontrar las respuestas, para hallar el rumbo, valorar lo que fue, lo que está y lo que viene, consiguiendo lo que quieres y  disfrutando lo que tienes, ¿Cuando si no ahora? Sabiendo que después del ruido, podré encontrarte en mí olvido porque cuando te necesito, siempre podré hallarte para estar en mi soledad. 


jueves, 23 de junio de 2011

Elogio A La Mujer Brava.

Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.

La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar desnuda, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran "no más tu me avisa y yo te abro las piernas", siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).

A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.




Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.

Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las jovencitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.

Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas.. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.  
¡Vamos hombres, por esas mujeres bravas! 

Elogio A La Mujer Brava.
  Por Héctor Abad 

jueves, 9 de junio de 2011

El Mejor Momento.

Cuando alcances todo lo que quieres, cuando te sientas una persona completa y sientas que por fin eres realmente feliz. Cuando esos muchos años que pasaron sean solo un recuerdo, sean un motivo de impulso y de ganas de seguir avanzando te darás cuenta que todo ese tiempo que estuviste deseando estar en otro lugar, tener algo más o estar con alguien que no estaba presente fue simplemente un tiempo que malgastaste.

Ahora recuerda todas las veces que te lamentaste por lo que nunca sucedió, que quizás esos tiempos que tanto añoraste te estaba robando tu presente, ese presente que es tu mejor momento, que te va a llevar al minuto siguiente y se convertirá en el nuevo dueño de tu transitar y así sucesivamente. Mientras pierdes el tiempo pensando en lo que tuviste, en lo que paso, en lo que no paso, en lo que quieres que pase, en lo que pasará y en lo que quizás nunca pase, desaprovechas las oportunidades de conocer, observar, escuchar y aprender de todo lo que está aconteciendo en este preciso instante a tu alrededor.

Detente por un momento y observa que sucede, si te fijas detenidamente y dejas tu mente en blanco olvidándote de lo que ocurrió y pausando esa absurda obsesión de adivinar que es lo que va a ocurrir, encontrarás un lugar repleto armonía y paz que puede perdurar de esa manera dentro de ti tanto como tu lo decidas.



Y es que si pensamos objetivamente, el ayer no va a cambiar y el futuro siempre será incierto. Entonces ¿Por qué nos preocupamos por lamentarnos por ese momento que ya pasó? Por más que pensemos que podría ser diferente, el pasado es lo que es, así seguirá siendo por la eternidad, el pasado siempre será pasado, quedó atrás. Y el futuro es un completo enigma, que puede ser maravilloso o completamente decepcionante. Solo nos queda aprender a valorar este momento presente donde nos encontramos, este presente absoluto que rige nuestras vidas, nuestras metas, nuestro andar. No somos más de lo que somos en este momento. Solo somos el ahora.

Nada lo va a cambiar, nada será mejor o peor, simplemente es, y debes sentirte una persona afortunada de poder ser y de poder estar presente en el ahora para tomar las riendas del tiempo en el que te encuentras y manejarlo, disfrutarlo y compartirlo a tu antojo y placer.

No hay nada mejor que el presente, el pasado quedó, ya no es, y el futuro pronto será. Cuando así sea, podrás disfrutarlo de la misma manera en que disfrutas el momento constante que comienza y termina con cada bocanada de aire que tomamos.

Comienza a vivir en el ahora y te darás cuenta que estas en el momento lugar indicado para ser cada vez mejor y para sentirte feliz, simplemente porque te da la gana. Tú eres lo que decides ser, ni más, ni menos, ni ayer, ni mañana, simplemente aquí y ahora.

"El pasado es historia el futuro un misterio pero el hoy es un regalo por eso se llama presente"

viernes, 27 de mayo de 2011

Días Oscuros.


Aprendiendo a respirar de nuevo.
Por primera vez
en tanto tiempo.
Aprendiendo a ver de nuevo
por encima de mi orgullo.
Aprendiendo a hablar de nuevo
desde mi corazón.
Aprendiendo a ser un amigo
por primera vez, por primera vez
después de tanto tiempo
durante mucho tiempo.

Siento que estoy perdiendo tiempo
cuando me preocupo.
Porque el ayer no va a cambiar.
Comienzo a liberar mi mente
de la sombra de la duda
que me mantiene en la oscuridad.
Pruebo el profundo aire
que respiro afuera
mientras me mantengo aislado
dentro de mi coraza
que me protege del peligro.



Empujo mis límites más allá
por encima de la línea roja
mucho más allá.
¿Por qué he esperado tanto
Durante tanto tiempo?
¿Por qué he esperado?

Cuando es difícil ser feliz
En un mundo que es tan cruel
Donde los débiles se hacen débiles
y poderoso nunca se sacia
Donde los niños pasan hambre
Mientras los soldados están parados a su lado
Suelta tus armas
Echa mano de tu vida
Y cuando vamos a aprender
Que el odio solo engendra odio
Sólo el amor es la cura
No dejes que sea demasiado tarde
Levántate, siente
La verdad que no va a esperar
Y si elegimos no hacer nada
asumamos la culpa.




Texto: Joe Dukie
@frapex

miércoles, 4 de mayo de 2011

Esta Es Tu Vida.

Haz lo que amas y ama lo que haces, hazlo lo más seguido que puedas,  no vas a tener la oportunidad de retroceder el tiempo. El mejor momento no es el que vendrá ni el que paso, es ahora.

Si algo no te gusta, cámbialo, no esperas que alguien mas lo haga por ti, si sientes que hace falta algo créalo, invéntalo, busca la manera de mejorarlo, para tu satisfacción y por la satisfacción de sentirte útil dejando algo para otros.

Si no te gusta tu trabajo, renuncia, si no te gusta lo que estudias, estudia algo más.

Si sientes que no tienes suficiente tiempo para hacer todo lo que quieres hacer, deja de ver televisión.

Si estas buscando al amor de tu vida, deja de hacerlo. Estará esperando por ti cuando comiences a hacer lo que de verdad amas.

Deja de pensar tanto, no tienes que analizar mil veces las cosas. Solo conseguirás excusas para tomar las decisiones equivocadas.

Todas las emociones son hermosas, aún sintiéndote triste, puedes darte cuenta de que estás viviendo, esas lágrimas o esas risas son las que hacen que tu vida tenga sentido.

La vida es simple, no la compliques, solo haz las cosas bien.

Cuando comas, aprecia cada bocado que tomas y disfrútalo.



Abre tu mente, tus brazos y tu corazón a las nuevas experiencias y las nuevas personas, lo único que nos hace iguales son nuestras diferencias.

Pregúntale a la próxima persona que veas ¿Cuál es su pasión? Y comparte la tuya con los demás, siempre hay alguien que lo apreciará.

Viaja siempre a lugares que no conoces, no importar que te pierdas, eso te ayudará a encontrarte a ti mismo.

Algunas oportunidades solo se presentan una vez, aprovéchalas al máximo.

Vivir se trata de la gente que conoces y de lo que todo lo nuevo que tú puedes crear, así que ve afuera y comienza a crear.

Vive tus sueños y nunca dejes de tenerlos.

No digas que pierdes mucho tiempo en el tráfico, date cuenta de algo, tú eres el tráfico.

Hazlo todo con pasión, incluso el vivir.

La paciencia es quizás la virtud más difícil de cultivar, pero es la que nos ayuda a apreciar el valor de lo que queremos realmente.

La vida es my corta para ser desperdiciada. Comienza a vivir. 

jueves, 14 de abril de 2011

Hoy No Me Quejo.

Hoy voy a dejar de decir que sé y comenzaré a prestar atención, a hacer silencio y a aprender; quiero conocer, escuchar, mirar a los ojos y ver cada detalle que nos hace diferentes y a la vez tan iguales.

Comenzaré a recobrar las fuerzas y ese ímpetu de procurar conseguir lo que quiero. Porque a pesar de que el día amanezca nublado estoy seguro que detrás de las nubes siempre está  sol.

Hoy puedo estar consciente de que como ser humano tengo la posibilidad de ser una persona racional, con ganas de estar presente, de dar y de compartir un poco de todas las energías positivas que yo, solo por ser yo, por tener el derecho de vivir aquí, tengo para ofrecer.

¿Pues qué me hizo pensar a mí que una puerta cerrada no se puede abrir?  Hoy agradezco el poder darme cuenta que de brazos cruzados solo se va a conseguir lo que no se merece y que yo soy a la única persona a quien perjudican mis quejas.

Solo es necesario poner una buena cara ante los obstáculos y dar lo mejor de mí, porque sé que puedo hacerlo mejor, es más, no sé, pero debo hacerlo mejor, simplemente porque soy capaz y porque me cansé de que me contagien de la mentalidad conformista que rodea a aquellos que dejaron de luchar por lo que querían por el simple desgaste que requería el hacer el mejor esfuerzo.  

Aún así no me importan las recompensas porque me dí cuenta que debo vencer ese temor a no reconocer que me equivoco, mucho más de lo que creo, pero solo el ver mis faltas con humildad me hará tomar mejores decisiones. Nunca voy a ser más que los que me rodean por más que intente creerlo, pero estoy seguro que nunca voy a ser menos, pero está en el sembrar y el cosechar de las buenas acciones del día a día la diferencia de alcanzar o no lo que quiero.




Porque la belleza y la felicidad nunca las voy a encontrar más allá, están en mi cotidianidad, en aquellos pequeños detalles que si les presto atención, hacen de lo usual un lugar nuevo y diferente lleno de nuevos retos y siempre mostrándome la posibilidad de avanzar, con más ganas, menos esfuerzo y más satisfacción. El hacer lo que siempre he querido y disfrutar lo que hago me ha rodeado de maravillosas coincidencias que han aparecido en el momento exacto y que quizás por alguna razón se mantienen a mí alrededor.

Debo de estar agradecido por estar donde estoy hoy, porque aquí se encuentran los instrumentos y las herramientas de mi evolución y mis anhelos. Es hoy que las debo usar.  No dejaré de perseverar y de luchar en lo que creo.

Porque hoy me dí cuenta que no hay nada más perfecto que la imperfección que existe en la pasión con la que hacemos las cosas. Que con un poco de paciencia y perseverancia se puede conseguir más que siendo conformes y que no importa el sentimiento físico cuando se puede estar presente siendo parte de lo cotidianamente diferente.

Así que hoy, aunque no sea el mejor día, requiero de mi mejor esfuerzo, porque el mundo no se detiene a esperar que me sienta mejor.  Y aunque tenga que leer esto mil veces más ... hoy no me quejo.



jueves, 7 de abril de 2011

Abordar El Equilibrio Con Equilibrio.

Me gustaría que ustedes paren un momento malditos débiles y hagan un balance de sus existencias miserables.

Ese fue el consejo que San Benito le dio a sus atónitos seguidores en el siglo V. Fue el consejo que decidí seguir yo mismo al cumplir 40 años. Hasta ese momento yo había sido un guerrero empresarial clásico: comía demasiado, bebía demasiado, trabajaba muy arduamente y estaba descuidando a la familia. Y decidí que intentaría cambiar mi vida. En particular decidí que intentaría abordar el espinoso tema del equilibrio entre vida y trabajo. Me retiré del mercado laboral y pasé un año en casa con mi mujer y mis cuatro hijos. Pero todo lo que aprendí del equilibrio vida-trabajo en ese año fue que me pareció bastante fácil equilibrar el trabajo y la vida cuando no tenía trabajo. Esto no es muy útil sobre todo cuando se termina el dinero.

Así que volví a trabajar y he pasado estos últimos 7 años lidiando con eso, estudiando y escribiendo sobre el equilibrio vida-trabajo. Y tengo 4 observaciones que me gustaría compartir. La primera es que si la sociedad quiere avanzar en esta cuestión hace falta un debate honesto. Pero el problema es que mucha gente habla mucha basura sobre el equilibrio vida-trabajo. Las discusiones sobre el horario flexible, los viernes de vestimenta informal, o el permiso de paternidad sólo sirven para enmascarar el tema principal que es que ciertos empleos y opciones de carrera son fundamentalmente incompatibles con un compromiso significativo en el día a día con una familia joven. Ahora, el primer paso para resolver un problema es reconocer la realidad de la situación en la que estamos. Y la realidad de la sociedad en la que estamos es que hay miles y miles de personas por ahí dando gritos ahogados de desesperación en sus vidas trabajando duras e interminables horas en empleos que odian para poder comprar cosas que no necesitan e impresionar a personas que no quieren. Yo opino que ir a trabajar los viernes con ropa informal no es ir al meollo de la cuestión.

La segunda observación es que tenemos que dejar de mirar para otro lado; depende de nosotros como individuos tomar el control y la responsabilidad del tipo de vida que queremos llevar. Si uno no piensa su vida alguien lo hará por uno y puede que a uno no le guste la idea de equilibrio del otro. Es de particular nunca poner la calidad de vida en manos de una empresa. Y no estoy hablando de las malas empresas, los mataderos del alma humana. Estoy hablando de todas las empresas. Porque las empresas están pensadas en esencia para conseguir lo máximo que puedan de nosotros. Está en su naturaleza, en su ADN, es lo que hacen incluso las empresas buenas, bien intencionadas. Por un lado, poner guarderías infantiles en el trabajo es maravilloso, es genial. Por otro lado, es una pesadilla; sólo significa que uno pasa más tiempo en la maldita oficina. Tenemos que ser responsables de establecer y hacer cumplir los límites que queremos en nuestra vida.




La tercera observación es que tenemos que tener cuidado con la ventana de tiempo que elegimos para evaluar el equilibrio. Antes de volver a trabajar luego de mi año en casa me senté y escribí una descripción detallada, paso a paso del día de equilibrio ideal al que aspiraba. Y decía algo así: despertar bien descansado luego de un sueño reparador. Tener sexo. Pasear al perro. Tomar el desayuno con mi mujer e hijos. Tener sexo otra vez. Llevar a los niños a la escuela de camino a la oficina. Trabajar tres horas. Hacer deporte con un amigo en el almuerzo. Trabajar otras 3 horas. Reunirme con compañeros en el bar a tomar algo a la tarde. Volver a casa para la cena con mi mujer e hijos. Meditar media hora. Tener sexo. Pasear el perro. Tener sexo otra vez. Ir a dormir. ¿Con qué frecuencia creen que tengo días así? Tenemos que ser realistas. No se puede hacer todo en un día. Tenemos que estirar la ventana de tiempo con la que evaluamos el equilibrio en nuestra vida pero tenemos que estirarla sin caer en la trampa de "Voy a tener una vida cuando me jubile, cuando mis hijos se vayan de casa; cuando mi mujer se divorcie de mi, cuando flaquee mi salud no me van a quedar compañeros ni intereses". Un día es muy poco y cuando me jubile es demasiado. Tiene que haber un punto medio.

Una cuarta observación: Tenemos que abordar el equilibrio con equilibrio. El año pasado vino a verme una amiga y me dijo: “No hay nada en mi vida aparte del trabajo. Por eso decidí tomar el control y hacer algo. Me anoté en el gimnasio”. No quiero burlarme pero ser una rata de oficina en forma no es más equilibrado, es estar más en forma. Por más adorable que sea el ejercicio físico la vida es mucho más que eso. Hay un lado intelectual, hay un lado emocional, hay un lado espiritual. Para estar equilibrado creo que tenemos que atender todas esas áreas y no sólo hacer 50 abdominales.

La idea es que las pequeñas cosas cuentan. Tener más equilibrio no significa cambios dramáticos en la vida. Con pequeñas inversiones en los lugares correctos de nuestras vidas uno puede transformar radicalmente la calidad de sus relaciones y la propia calidad de vida. Por otra parte, creo que eso puede transformar la sociedad. Porque si hay suficiente gente que lo haga podemos cambiar la definición social de éxito de esa noción estúpidamente simplista que dice que la persona con más dinero al morir, gana, a una definición más reflexiva y equilibrada del aspecto de una vida bien vivida. Y eso, creo, es una idea que vale la pena difundir.

Texto: Nigel Marsh
Imagen: Banksy

jueves, 31 de marzo de 2011

El Aún Amenazado.

Es el amor. Tendré que ocultarme o que huir. Haciéndole caso omiso al redoble de latidos que produce en mí tu mirada cálida e intensa. Tendré que darle la espalda porque tú sonada calma y seguridad rompen en lágrimas cada vez que mis manos ensucian tu sentimiento, ese que algún día fue incomparable y que todavía se jacta de ser insuperable.

Es el amor. Ese que te ofrecí sin saber en realidad su significado, sin tener otro fin más que el ser vivido, olido, visto, oído y probado, pensado siempre que era infinito. Aquel  que desdobla esa armadura de fortaleza impenetrable que solo permite cicatrices que tu misma ocasionaste como queriendo sin querer, resultado de lo que creíste era lastimar, sin importar que tu también te lastimaras.

Es el amor ese que te hacia alardear de él, para demostrarle al mundo que sabias encontrarlo constante y eternamente. Ese que me contagiaste y me impregnaste sin pedir permiso, sin encontrar resistencia ni dudas. Un aire puro que recorre el interior de tu ser, sin preguntas, sin migajas, sin querer dejar de sentir.




Es el amor. El que te hace dar lo mejor de ti y de mí. El que me hace convertir mis virtudes en defectos si así lo crees necesario. El que me hace incondicional, incomprensible, incorregible e inexplicablemente satisfecho. Dejando el orgullo a un lado y los pasados pretextos de visitas fugaces al mismo centro de mi universo, que ayer, igual que otras, intentaste mover con éxito y que hoy y mañana espera un nuevo impulso de mareas de alegría y brillo en los ojos, brillo que aún hoy, ocultado con infinitas sonrisas y frases de aliento propio no logras reflejar siquiera en los tuyos.

Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo. El ayer que fue corto porque te tenia y el hoy que se hace lento porque mañana no te tengo.

¿De que me servirán mis talismanes si aun hoy veo inservibles los tuyos? No vale la pena perderse, morirse y volver al nuevo mundo porque me basta el conocerte para saber de repente y aunque sea por un segundo, en tu hoy me recuerdas y que  extrañas eso que sin saber te regalaba.

Mientras retorno a mi seriedad absoluta sin motivo aparente alguno, porque aunque todavía perdida la explicación, mi entender se hace insuficiente para mirarte a los ojos y darme cuenta sin tenerte cerca de que eso que por mi sentías…  es, ya lo sé, el amor. 


Inspirado en el poema “El Amenazado” - Jorge Luis Borges  - El Oro De Los Tigres (1972)



El Amenazado
Es el amor. Tendré que ocultarme o que huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz. La
hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la única.
¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio de las letras,
la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras que usó el
áspero Norte para cantar sus mares y sus espadas, la serena
amistad, las galerías de la Biblioteca, las cosas comunes, los
hábitos, el joven amor de mi madre, la sombra militar de mis
muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se
levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que miran
por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz,
la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitología, con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.

Jorge Luis Borges
El oro de los tigres (1972)