Ese sentimiento de alegría plena, de
satisfacción, que desde un punto de vista romántico podemos llamarlo pasión, el
cual alcanzamos cuando cumplimos una meta, logramos un reto, subimos un escalón
o terminamos una etapa. Esa sensación que muy seguramente no podremos
experimentar por igual con algo material y que por encima de todo jamás
podremos comprar u obtener sin esforzarnos. Creo que tuvo su mejor definición
hace 90 años.
La explicación para este sentir se ve
reflejada en la respuesta de George Mallory, en 1924 cuando intentaba llegar
por primera vez a la cima del monte Everest. Antes de su partida para emprender
tal hazaña nunca antes lograda, Mallory respondió:
"La primera pregunta que me harán y que yo intentaré
responder es: ¿De qué sirve escalar el Monte Everest? Y mi respuesta siempre
será: para nada. No hay la más mínima posibilidad de sacarle ganancia. Ah,
podemos aprender un poco sobre el comportamiento del cuerpo humano a grandes
alturas, y posiblemente los médicos puedan convertir nuestra información en
algo que sirva a los propósitos de la aviación, pero salvo esto, no sacarán
más. No traeremos un solo gramo de oro o plata, ni una joya, ni carbón o
hierro. No encontraremos ni un metro de tierra que se pueda plantar con granos
para obtener alimentos. Por lo tanto no sirve de nada. Si usted no puede
entender que hay algo en el hombre que responde al desafío de esta montaña y
que va allí para confrontarlo, que la lucha es la lucha de la vida misma para
ascender y seguir ascendiendo, entonces no entenderá para qué vamos. Lo que
conseguimos de esta aventura es sólo alegría pura, y la alegría, después de
todo, es el fin de la vida. No vivimos para comer y hacer dinero. Comemos y
hacemos dinero para poder disfrutar de la vida. Eso es lo que la vida significa
y eso es para lo que sirve la vida".
Ciertamente no hay explicación para
los retos que nos proponemos alcanzar, no hay consejos o advertencias que nos
hagan desistir. Ni sensación que se compare, creo que simplemente por eso vale la pena vivir, y como dijo Mallory, después de todo es el fin de la vida.
@frapex

Totalmente de acuerdo! las cosas que realmente le dan sentido a la vida jamás se podrán comprar con dinero. Brindemos por la alegría!! a ver cuando te dejas ver!! cuando tengas un ratito te invito a que conozcas mi nueva casa! :) un super abrazo!!
ResponderEliminarMery